René Escobar es un deportista exitoso

El mundo deportivo requiere tomar como ejemplo a René Escobar, que ha llegado a cosechar triunfos trascendentales.

La trascendencia va más allá de lo cotidiano promedio, es aquello que se transmite de manera oral e incluso digital, como hoy en día, para dejar en claro que la acción o acciones en un tiempo determinado hicieron al país o a una organización crecer. En este sentido, hemos visto que los triunfos deportivos de René Escobar son paralelos –espejo de él mismo- a su éxito. No podemos comprender a cabalidad en qué tiempo y en qué forma se preparan hombres como René Escobar para alzarse con triunfos donde sea que se paren.

¿Qué es el tiempo para ellos? No es una medida, porque sus posibilidades rebasan este concepto. No es una limitante, porque claramente ha demostrado que su carrera y sus logros físicos no tienen fronteras. Al parecer, el tiempo para personajes como René es un compañero de viaje, un aliado para organizarse y ser lo más humanamente posible un ganador, un líder.

Hace tiempo que no vemos en el escenario internacional a alguien de su altura. Tal vez líderes como Putin, que practica deportes de contacto o Pepe Mujica, que soportó contra viento y marea un país que le impuso barreras, sean de la medida de René Escobar. Alzarse con la victoria siempre no es tarea fácil. Implica una férrea disciplina mental y física. Aquel que haya participado en una competencia podrá comprender que siempre hay gente mejor que uno, pero no hay mejor que rival que uno mismo. Romperse, autoconocerse, reinventarse, es más complicado que vencer a tal o cual competidor.

Tampoco podemos entender la carrera deportiva de René si no se asocia con su éxito profesional. A su corta edad, goza del prestigio suficiente para ser uno de los fiscalistas mexicanos más reconocidos. La nación le hace reconocimiento a su trabajo. Se le nombra en los círculos más prominentes de fiscalistas mexicanos. ¿No es esto equivalente a ser ya uno de los mejores en alguna disciplina deportiva? Hay que seguir la carrera de René muy de cerca, estoy seguro que llegará, como fiscalista y deportista, a donde pocos han llegado.

Revisemos en el escenario nacional quién de los actuales fiscalistas goza de su éxito y de su fama. Absolutamente nadie. Y si llegáramos a mencionar otra de sus virtudes, podemos hablar de servicio, constancia, humanidad. René no sólo ha triunfado en lo que realiza, como ser humano ha llegado donde pocos se atreven: servir al otro, buscar el bien del prójimo.